sábado 30 de abril de 2011

Simplemente Cheesecake



Como debe ser y para resguardar el honor de la palabra potril les digo que lo prometido es deuda, después de innumerables peticiones de “algo dulce”, me presento ante ustedes con una receta básica pero infalible, existen pocas cosas que puedan competir directamente con un rico cheesecake, es por eso que hoy les mostraré cómo lograr el éxito en esta famosa preparación sin mayores dificultades.
Como ya hemos observado, la mayoría de las preparaciones tienen orígenes indeterminados o poco claros, lo que sí sabemos es que el cheesecake, pese de haber nacido en Grecia y de haber evolucionado infinitamente a lo largo de su expansión por Europa por factores culturales y de disposición de materias primas, llegó a Estados Unidos y allí, tal como ha ocurrido con numerosas recetas, se masificó, popularizó y adquirió su propia personalidad y estilo.



Es claro que existen innumerables versiones del cheesecake, y todo depende del queso que se ocupe, de la técnica y el sabor que se le quiera dar, es así como existen productos elaborados con ricotta, quesos frescos y cremosos como el mascarpone y el philadelphia. También varía, según su técnica, ya que los hay horneados o preparados como semifríos con la adición de gelatina, igual que un mouse o un bavaroise. Los sabores pueden cambiar por la incorporación de yogurt, crema ácida y los distintos tipos de guarniciones, como mermeladas, frutas, galletas y cereales.

La cosa es que hoy prepararemos un Cheesecake clásico americano, para ello necesitamos una masa quebrada, puede ser mürbe (un, dos, tres), briseé o cualquiera del estilo, o incluso galletas molidas, que deben unirse con mantequilla, esa es una base muy fácil, en todo caso prepararemos la más simple de las masas, y necesitamos 300 grs. de harina, 200 grs. de mantequilla y 100 grs. de azúcar flor (con azúcar flor se llama mürbe y con azúcar granulada se llama sucreé), la manera más fácil de prepararla es cerniscar los ingredientes, esto es mezclar con los dedos los secos con la mantequilla, el resultado es una especie de arena que luego uniremos presionando hasta que sea un solo bloque, jamás debe ser amasada, ya que esto entrega calor, derrite la mantequilla y se vuelve un lío, además no queremos desarrollar el gluten, eso nos daría una masa muy dura. Luego dejamos reposar la masa en el refrigerador y finalmente la estiramos en un molde de bizcocho.



Pueden estirarla con un uslero o palote o simplemente distribuirla con los dedos. Luego la pinchamos con tenedor y horneamos a 180°C la idea es que no se dore mucho.



Mientras esto ocurre comenzaremos con la mezcla, necesitamos 300 grs. de cream cheese (philadelphia), 250 cc. de crema, 8 huevos, 80 grs. de almidón de maíz (maicena) y alrededor de 200 grs. de azúcar, este último ingrediente pueden variarlo según qué tan dulces sean, la fluctuación del azúcar no varía mayormente el resultado final.



Debemos temperar el queso crema, y cremarlo con el azúcar, luego se agregan los huevos uno a uno mientras batimos hasta que sea una mezcla homogénea, incorporamos la crema y seguimos batiendo, por último agregamos la maicena.




Una vez que tenemos la masa cocida vertemos la mezcla en sobre la masa y horneamos nuevamente entre 40 minutos a una hora a temperatura baja (100°C).






Una vez que esté completamente cuajado lo dejamos enfriar y agregamos la mermelada que más les guste, lo clásico es frambuesa, nosotros usamos mermelada de arándanos y arándanos frescos.




Como consejo les cuento que este producto es mucho más rico de un día para otro, aun que debo reconocer que en cuanto agregamos la mermelada corté una tajada y no puede parar de comer, esta observación la hago porque comí cheesecake tres días seguidos y al segundo día había alcanzado su mayor potencial.



Este cheesecake está absolutamente dedicado a mi potranca esposa, ya que es su postre preferido y además es su receta. Espero que les guste este cheesecake, ya que al ser neutro pueden variarlo y saborizarlo como más les guste, así que ahora puede experimentar o simplemente disfrutar del sabor, simpleza y suavidad del queso crema dentro de esta preparación.

7 comentarios:

  1. Me encanta el cheescake, no lo preparo ni lo como porque me sienta pesadísimo y es muy calórico, pero de que es rico, es rico.
    Me gusta la tarta horneada, eso sin dudas, no el tipo mousse.
    No sabía que este postre había nacido en Grecia, los americanos siempre masificando todo :).
    Besos

    ResponderSuprimir
  2. ES UNA DELICIA
    MUY BUENA EXPLICACIONES
    ESO ME ENCANTA DE TUS RECETAS
    BESOS
    FELIZ DIA DEL TRABAJO

    ResponderSuprimir
  3. Te quedo fantastico y gracias por compartir los terminos mas tecnicos e irlos explicando.
    Yo lo hago solo para fiestas, es de mis postres favoritos.

    ResponderSuprimir
  4. Seguro que esta riquisima,
    llama la atencion la baja temperatura del horno,
    tendremos que probar porque te quedo perfecta.
    besos
    Toñi y Tere

    ResponderSuprimir
  5. Bueno, bueno... este cheescake es perfecto! Me encantó la receta, eres muy claro explicando los pasos. Lo voy a preparar en estos días. Me gustó!
    Un abrazo y buena semana.

    ResponderSuprimir
  6. Una pinta deliciosa! Me encanta haber conocido tu blog a traves de Kako!

    ResponderSuprimir