Por favor véndame una pescaíta, le dije a mi pescadero amigo, la respuesta fue negativa, no llegaron las merluzas ese sábado, imaginen mi desilusión ante el irrefrenable antojo de una rica pescadita frita. Recuerdo que lo comenté en el pasado, fue tanto el enojo que sentí que, simplemente, opté por cambiar mi preparación abruptamente, me decidí por el costillar a la chilena. Pero existe una justicia divina que premió mis buenas acciones culinarias y me otorgó una segunda oportunidad para reivindicar a este noble animalito llamado merluza.
He escuchado en reiteradas oportunidades como la gente reniega de sus raíces, recuerdo mi infancia acompañada de muchos ingredientes que hoy son mirados con desdén por algunos de mis congéneres que, por un aire de esnobismo o un curioso amor por lo foráneo, no dan real valor a aquellos productos que nutrieron nuestra infancia y forjaron nuestro crecimiento. Un gran ejemplo de esto es nuestra merluza, aquel invaluable pescado muy apreciado por extranjeros y que con los años ha sido desplazado de nuestra dieta por reinetas, salmones, congrios y lenguados.
Lo que planteo es que no necesitamos gastar de más, lo común, barato o vulgar, no es sinónimo de calidad deficiente, si no que, simplemente, hay mucho de eso en un determinado lugar. Por esta razón es que debemos aprender de la ancestral y poderosa sabiduría popular, sabiduría que encontramos en nuestras abuelas, en el campo, en la caleta, en el mercado, en la vega y en las clásicas picadas donde nunca hubo distracciones que quitaran la mirada de nuestros platos más emblemáticos.
Como dije anteriormente, el destino me presentó una rica merluza frita de forma completamente inesperada, después de un prolongado antojo, simplemente llegué a mi trabajo y sentí ese característico aroma a “fritanga”. Nancy, mi buena amiga, que se encarga de mi alimentación y la de todos mis colegas, preparaba ese manjar que tanto tiempo me fue esquivo. Pronto saqué la cámara de la mochila y comencé a fotografiar el proceso.
Primero elaboramos un batido para freír pescado, existen muchos tipos, de hecho en cada casa, cada mamá tendrá sus secretos y recetas. Una buena alternativa es un batido que se prepara a base de cerveza y harina, nada más. No se compliquen, en un bowl viertan cerveza y luego agreguen harina revolviendo hasta que tengan la textura de un batido de panqueques. Condimenten con sal y pimienta, y si quieren agreguen un poco de perejil, orégano o cilantro.
Otra alternativa es mezclar huevos, harina y agua, condimentos y alguna hierbita y continuar con el proceso como sigue.
Mientras, dejen marinando los filetes de merluza con ajo, orégano, jugo de limón, cilantro, sal y pimienta. Luego pasan el pescado por harina y luego por el batido, finalmente lo fríen en aceite hondo. Es importante que el aceite no esté demasiado caliente, entre 150°C y 170°C dependiendo del grosor del pescado.
Ahora, con mi pescá frita en el plato sumamos unas ensaladas surtidas y estamos listos para revivir la maravillosa experiencia del saludable almuerzo en la vega central por luka dos (mil doscientos pesos chilenos).
Así que basta de contagiarse con esa exacerbante xenofilia de algunos y empecemos, sin afán de chovinismo, a empaparnos de un poco de orgullo y amor por lo nuestro y por la linda cultura culinaria que poseemos.
Me encanta el pescado, y esta receta me la apunto, me gusto mucho tu blog, te visitare a menudo, saludos
ResponderSuprimirQue entrada más encantadora :D Es que no hay nada como esas comidas que te transportan a la infancia, parte de nuestra dieta en nuestros años mozos~
ResponderSuprimirBenditas las manos de doña Nancy, he pasado por su cocina numerosas ocasiones mientras está en proceso de elaboración del almuerzo y siempre me hipnotizan los aromas de lo que prepara :)
Pucha, quedé con antojo de merluza frita :P
La merluza es exquisita, te encuentro toda la razón con que hay que apreciar lo abundante y barato... me dieron ganas de comer unos pejerreyes fritos, ese es mi recuerdo de infancia.
ResponderSuprimirOtra que se identificó con este posteo, y las pescás cada vez mas chiquitas en la feria del barrio.
ResponderSuprimirRiquisimas, no solo fritas, son tan versatiles, hace poco me convidaron croquetas, en cebiche (a la chilena) tambien quedan ricos, mejor no sigo.
Me encanta la merluza y es unos de los pocos pescado que puedo comprar aquí en Mendoza que estamos a 1000 km de la costa yyy que pena y yo que amo los mariscos
ResponderSuprimirTe cuento que nosotros olvidamos nuestros platos y algunos chef televisivo como Narda Lepez
en su programa de tv dio a conocer una receta que llamo sandwich chileno donde destacaba la merluza frita
Estamos en el mundo equivocado jiji
http://www.utilisima.com/recetas/7028
besos amigo hay que rescatar lo nuestro y darlo a conocer al mundo
Qué recuerdos de cabro chico.....cuando era la cola de pescado lo que te servian con el ya clásico puré o el nunca bien ponderado molde de arroz blanco. Ja ja ja nuevamente felicidades chef Potrazo. Eso sí, ojo que la Vega está algo más cara por estos días. Hasta 3 pesos por un Pastel de choclo!!!!!. Saludos.
ResponderSuprimirPotro, que lindo post y cuanta verdad hay en todo lo que escribes. Estos platos deben estar siempre presentes en nuestro repertorio, como parte de nuestras raices y nuestra auténtica cocina criolla.
ResponderSuprimirQuien tuviese ese placer, aquí y ahora!
Que rica esa pescada!!....me encanta la merluza frita y mas aun la que venden en los mercados o en las vegas.....parece que mientras mas usado el aceite queda mas rica!!....Abrazotes, Marcela
ResponderSuprimirGrande Potro,
ResponderSuprimirMuy cierto eso de que no debemos renegar de nuestras raíces debido a que conforman parte importante de lo que somos en el presente. No hay nada como las comidas que nos transportan a la infancia. Me acuerdo que para nosotros (tomos mis muchos hermanos y yo jejejej) cuando éramos niños la pescadita frita era el plato fijo de casi todos los sábados mmmmm :D si me acuerdo y me dan ganas de comer…….
Una buena manera de comer la pescadilla, queda muy sabrosa.
ResponderSuprimirMe has preguntado sobre las crestas de gallo, no te puedo decir cuanto es el tiempo de cocción ya que estás venían en una lata preparadas, pero me imagino que si buscas en Google lo encontrarás.
Saludos.
Mi abuela Aurora como buena española tenía su genio.Cuando le prohibían algo de comer decía:"Ah,pues muera el buey pero muera harto.A mi me gustaría decir lo mismo y comer tan deliciosa merluza que tiene muy buena pinta.Se ve de maravillas.
ResponderSuprimirSaludos desde Ñuñoa
Te encuentro toda la razón en todo lo que escribiste, la merluza es deliciosa!!!. Yo soy una fanática de los pescados, trato de no comerlos frito, pero quién se puede rehusar a tu plato. Saludos
ResponderSuprimirSinceramente es una oportunidad cuando comencé con el blog vi tu nombre ,pero no indagué no sabía mucho de los blog y creía que chef potro era un blog Español, no se me ocurrió indagar más y me encuentro que es más Chileno que los porotos jajaj y sabes aparte de que tu blog y tus recetas son la maravilla de mi chilito ,me emocioné por éste título ¡¡¡¡véndame la pescá!!!! es lo más Chileno que puede haber,soy sureña y con más razón ,aparte la merluza es la maravilla de Chile ,es nuestra pescada de casi todos los días ,me emociono cuando veo un blog Chileno,abrazos y muchos cariños.
ResponderSuprimir